Aspectos emocionales en personas con VIH.

Por Mariana Moreno S.

El objetivo de este texto es ofrecer datos que tienen relación al estado emocional y la conducta de enfermedad de personas con infección por VIH. Se tratarán temas como la depresión, ansiedad y autoestima entre otras emociones que se han relacionado al diagnóstico.

Muchas veces, debido al estigma negativo asociado al VIH, las personas pueden llegar a percibir el diagnóstico como una sentencia de muerte que ocasiona un desequilibrio emocional en la persona, repercutiendo directamente sobre la calidad de la vida de ésta a nivel mental y/o emocional.

Más allá del diagnóstico en sí, el tratamiento y seguimiento que se tiene que dar después del diagnostico puede cambiar el proyecto de vida de la persona, lo  que implica, en varias ocasiones, cambiar algunos planes o estilos de vida que ya tenían.

Sin embargo, estas emociones nuevas que se pueden llegar a sentir, son normales después de cualquier diagnóstico médico puesto que trata de respuestas de la persona ante un suceso estresante que pone en riego su salud. Algunas de las emociones que se presentan con en el paciente diagnosticado con VIH suelen ser: baja autoestima, miedo a cambiar físicamente, negación del diagnóstico, resignación, estrés agudo, síntomas depresivos como tristeza o desesperanza, ansiedad o miedo, enojo, entre otras, sin embargo existen muchas maneras de tratar estas emociones que serán mencionadas más adelante.

La razón por la cual, es su mayor parte, el paciente con VIH presenta este tipo de emociones negativas se debe a los factores psicosociales que se presentan en el contexto de la persona, como por ejemplo la falta de apoyo, la connotación negativa de la misma enfermedad y el deterioro físico progresivo, aunque no únicamente se debe estos factores, si no también al mismo proceso de adaptación que lleva la persona para adaptarse y ajustar su vida a el diagnóstico y al estilo de vida que este conlleva.

En un principio, la persona diagnosticada puede llegar a sentir muchas ansiedad, la cual es una reacción normal del cuerpo cuando un ser humano se encuentra bajo una situación de riesgo, entonces, al ser diagnosticada la persona naturalmente sentirá esta ansiedad normal que servirá como elemento para adaptarse a todos los procesos que cambiarán en su vida.

A continuación se dará una lista de emociones que puede llegar a sentir el paciente de VIH, las posibles causas y como manejar estas emociones:

  1. Enojo: El enojo es una emoción natural que se puede llegar a sentir al haber sido infectado debido a que en muchos casos ser percibe como un sentimiento de injusticia o de sentimientos de venganza hacia otras personas o incluso hacia uno mismo.

  2. Tristeza: El sentimiento de la tristeza deriva de ideas de que la vida nunca volverá a hacer igual, o sentimientos de desesperanza, los cuales son normales pero que pueden desencadenar una depresión.

  3. Ansiedad: Esta es una sensación de nerviosismo o agitación que se debe por muchos factores relacionados con el diagnóstico, principalmente por la incertidumbre de no saber que lo que viene más adelante.

  4. Miedo: Puede surgir del miedo a la supuesta discriminación que se puede recibir de terceros, ya sea en la familia, en el trabajo o amigos; sin embargo hay que tener en cuenta que estas son únicamente estigmas y que no hay razón por la cual sentir este miedo ya que se tiene el derecho de privacidad y cada quien tiene la decisión de hablar sobre el diagnóstico únicamente con las personas con las que se sienta en confianza y cómodo.

Una vez que se reconoce la emoción que se está experimentando y los factores que la desencadenaron es importante crear una red de apoyo con sus seres queridos o de confianza, así como buscar ayuda profesional, con el fin de lograr sobrellevar estos sentimientos normales que se presentan y de la misma manera prevenir una depresión o que estos sentimientos negativos prologuen su estancia en la persona.

Así mismo, es de suma relevancia es tomar en cuenta que es un proceso de sanación emocional personal y que cada persona experimenta estas emociones de forma única, lo importante es hacerse responsable de estas y tomar la iniciativa de ir al psicólogo o  a  grupos de ayuda para lograr un manejo adecuado de estas emociones mencionadas con anterioridad.

Referencias bibliográficas:

Edo, M. T. (2006). ESTADO EMOCIONAL Y CONDUCTA DE ENFERMEDAD EN PACIENTES CON VIH/SIDA Y ENFERMOS ONCOLÓGICOS. Revista De Psicopatologia Y Psicología Clini, 11(2), 79-90.

Recuperado de: http://www.sidastudi.org/resources/inmagic-img/dd6441.pdf

Marzán, M. (2006). Las dificultades de sentir: El rol de las emociones en la estigmatización del VIH/SIDA. PMC, 7(4).

Recuperado de: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2832313/

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