Autoerotismo y Juegos sexuales En la INFANCIA

-Karen von der Meden Gutiérrez

La masturbación se relaciona a menudo con las prácticas sexuales en la adolescencia, ya que es un momento del desarrollo en el que los y las jóvenes descubren nuevos elementos asociados a sus cuerpos y a qué les genera placer o no de forma genital, principalmente. Sin embargo, la masturbación no es una actividad que pertenezca exclusivamente a la adolescencia, En la infancia, el autoreotismo y diferentes juegos sexuales corporales llegan a presentarse y son parte importante de las sensaciones corporales que los niños y niñas experimentan al autodescubrir sus cuerpos. Esto es completamente normal, pero muchas veces las personas en cercanía con los niños no esperan estos comportamientos, por lo cual una rápida guía sobre qué hacer en estos casos y el porqué del erotismo en la infancia, puede ser muy útil como orientación para padres y maestros, entre otros.

La autoexploración y autoerotismo en la infancia son componentes relevantes en el desarrollo de la sexualidad de una persona, y están bien y son normales, a menos de que se detecten otros elementos como ansiedad involucrados en estas actividades. Pero como son algo esperado, normal y parte del aprendizaje sobre su propia sexualidad, es de suma importancia evitar cargarlas de significados nocivos como la culpa o asociados a ser “malos”, porque justo el conocimiento de nuestros cuerpos no tiene nada de malo. Lo que se propone esta guía rápida es plantear cómo enseñar que la privacidad es la clave para estas situaciones normales y sanas del desarrollo sexual.

La exploración del cuerpo comienza desde que el recién nacido es capaz de mover sus extremidades para tocar diferentes zonas, así como observar su propio cuerpo y el de los demás. Las “zonas privadas” como los genitales, el ano y los pechos en las mujeres, por ejemplo, también generan curiosidad y están incluidos en esta exploración y en la construcción de una imagen completa del cuerpo. Suele pasar que, además del propio cuerpo, niños y niñas exploran los de otros niños o buscan conocer el de los adultos, por lo que cuando esto sucede se recomienda en un tono calmado y tranquilo preguntarles a qué están jugando y a partir de sus respuestas, o incluso sin una, mencionar que es importante conocer los cuerpos que tenemos pero que cada quién debe conocer su propio cuerpo (“tú el tuyo”). Ahora, cuando la niña o el niño busquen conocer el cuerpo adulto, lo que se sugiere es explicarle calmada y tranquilamente el nombre de la parte del cuerpo en cuestión y que son partes íntimas de los hombres/mujeres y por eso no debe tocarla en otras personas, a la vez que (dependiendo de si lo hizo o no) retirar la mano del menor de forma amable de la parte que estaba tocando. Por ejemplo, si un niño de cuatro años llega con su maestra de la escuela y le toca uno de los pechos intencionalmente, lo que ella haría con las indicaciones anteriores sería explicarle que esas partes del cuerpo se llaman pechos y que las tienen las mujeres cuando crecen, que entiende que sienta curiosidad pero que son partes íntimas y que por eso no puede tocarlas, todo esto mientras levanta la mano de su alumno de su cuerpo.

Pasando de la presentación de qué es la exploración corporal en los niños, se puede entrar al tema del autoerotismo infantil, el cual se manifiesta principalmente en la estimulación de los genitales con las manos o frotándose con diversos objetos. Es importante destacar que en la niñez, lo placentero y el erotismo se viven de distinta manera que en la adultez, ya que incluso tiene connotaciones diferentes.

El autoerotismo en la infancia ocurre para la mayoría de los niños y niñas, y es parte de conocer sus cuerpos y las sensaciones corporales que tienen diferentes acciones (que usualmente se descubren por sorpresa), y al igual que con la exploración corporal hay límites sanos con los cuales se puede expresar. Si se observa que el autoerotismo es repetitivo, un ejemplo de lo que se puede hacer es el siguiente:

  1. Preguntarle al niñ@ a qué está jugando y bajar la ansiedad del menor diciéndole genuinamente que no se trata de un regaño.

  2. ¿Qué nombre le pones al juego? – se le puede dar una sugerencia al niñ@ como “la ranita”, pero  es mejor si es un nombre que ella o él elija.

  3. Averigüe qué siente al jugar a “la ranita” – que sean sensaciones agradables habla de autoerotismo, contrario a si experimenta comezón.

  4. Explicarle: “Tu cuerpo siente muchas cosas bonitas y eso está bien, pero “la ranita” es algo privado (como bañarse o ir al baño) y entonces no puedes jugar a eso cuando estén otras personas. Si se te olvida te lo recordaré (y hacerlo de forma tranquila)”

Es importante que sí se le recuerde al menor en caso de que se le olvide, con el propósito de que se convierta en un aprendizaje que prevalezca en su conducta.

Pero en la infancia no sólo hay autoerotismo, ya que también se dan juegos sexuales corporales que incluyen a otro niños de edades similares y sin coerción o manipulación, en los que los niños observan o tocan sus cuerpos. Si se observan estos juegos, es recomendable acercarse a los niños y preguntarles a qué estaban jugando, pero si no hay una respuesta se les puede decir que usted sí observó que jugaban a conocerse y decirles (como en el ejemplo pasado) que conocerse y sentir está bien pero que el cuerpo tiene partes privadas y que mientras son niños conocerán cada quien por su cuenta. Después de eso, les puede dar algunos juegos alternativos en los que sí pueden jugar todos juntos (como las atrapadas, por ejemplo).

Como se mencionó anteriormente, estos juegos si se dan deben ocurrir sin presiones de algún tipo entre los niños y que sean de edades similares, de forma que se pueda notar si algún tipo de abuso sexual está ocurriendo. De igual forma, cabe mencionar que para prevenir este tipo de abuso (entre otros) una de las herramientas que se pueden enseñar es la asertividad, es decir, cómo decir que NO cuándo un juego ha dejado de ser agradable o no es adecuado, al igual que resaltar la privacidad del cuerpo al que nadie más tiene derecho a tocar sin el propio consentimiento.

En conclusión, el autoerotismo infantil y los juegos corporales están ligados con el autodescubrimiento de sus propios cuerpos en la infancia, qué sienten y cómo son los cuerpos de los otros, por lo tanto son parte de los primeros aprendizajes de la sexualidad y marcan el desarrollo de estos niños. Son experiencias normales y sanas, que finalmente forman parte de la constitución de las personas, por lo que hay que responder de forma calmada a sus dudas y explicarles qué está pasando sin culparlos. La clave aquí es enfatizar el papel de la privacidad, donde en la niñez cada niño y niña explora su propio cuerpo y en momentos privados.

“La masturbación infantil es tan normal y esperable como en cualquier etapa de la vida de las personas, por medio de la autoestimulación, es una búsqueda de placer. Por lo tanto, de la forma en que reaccionemos frente al autoerotismo, va a ir marcando la posterior vivencia de la sexualidad en esa personita en formación y crecimiento.”

(Días, L.s./f.)

* Para mayor información respecto a qué sucede con la sexualidad infantil y cómo responder en estas situaciones, se recomiendan los siguientes títulos:

Ortiz, G. (2017) ¿Qué digo? ¿Qué hago? 3 a 8 años. Respuestas claras para orientar la sexualidad infantil. Ed. Amssac, S.A. de C.V. México.

Diaz, L. (s./f.) Juegos sexuales en los niños ¿Es saludable? Hímero. Psicosexualidad.com. http://www.psicosexualidad.com/juegos-sexuales-en-los-ninos-es-saludable/

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