BDSM: Placer poco convencional

Por: Daniela Casais Ponce de León

Quizás en lo primero que pensamos cuando escuchamos “BDSM” es en Fifty Shades of Grey. Sin duda, estas películas convirtieron el tema en cultura popular, aunque no representan en su totalidad lo que es.

Las siglas BDSM se refieren a Bondage/Disciplina, Dominación/Sumisión, Sadismo/Masoquismo. El BDSM son una serie de prácticas sexuales no convencionales que involucran fetiches, juegos de poder, entre otras cosas.5

Un menú de opciones

El BDSM es un abanico muy amplio. Te cuento algunas de sus prácticas.

El arte del bondage o el shibari proviene de la cultura japonesa y se refiere a atar o inmovilizar a una persona, ya sea con cinta, cuerdas, esposas, cadenas o incluso un cinturón. Se puede utilizar para adornar el cuerpo con los nudos de las cuerdas, para complementar juegos de dominación y sumisión, o para cualquier cosa que la imaginación y la creatividad permitan.

El sadomasoquismo es una parte muy popular del BDSM, aunque no lo es todo. ¿Has escuchado alguna vez que dicen que el dolor y el placer son dos lados de la misma moneda? Las personas masoquistas consiguen placer erótico con su propio dolor físico o humillación psicológica, mientras que las personas sadistas lo consiguen al provocárselo a otra persona.

En este juego de poder, generalmente una persona adopta el rol de dominante y la otra el rol de sumiso. El dominante ejerce poder sobre la otra persona, mientras que el sumiso cede el poder al otro y se pone en sus manos, lo que implica mucha confianza. Se busca el placer y el disfrute de ambos. Muchos disfrutan el juego de impacto, que puede ir desde una nalgada hasta unos latigazos o ahorcamiento. Cabe mencionar que éstas prácticas no siempre involucran el coito.2

A veces se piensa que las personas sadomasoquistas se comportan de esa manera por traumas de la infancia y que tiene que ver con enfermedad mental; sin embargo, esto es un prejuicio y no representa a la mayoría de las personas que lo practican. Las fantasías y la curiosidad por explorar un lado menos convencional de nuestra sexualidad es parte natural del ser humano. Hay formas sanas, seguras y consensuadas de jugar con el sadomasoquismo.4

A algunas personas también les gusta jugar con el miedo. ¿Se te ha ocurrido que, aquello que te provoca más miedo y terror, también podría ser aquello que más te excita? Sobre todo si sabes que estás en un entorno seguro y al final no te va a suceder nada malo. Te permite jugar con la idea de peligro, pero a la vez parte de ti sabe que estás en control de la situación, lo que resulta emocionante y genera adrenalina.2

Para aquellos que verdaderamente disfrutan del dolor, existe en edgeplay, que consiste en actividades que involucran un verdadero riesgo su integridad física, como jugar con cuchillos o agujas. ¿Te imaginas? Se recomienda que el edgeplay se practique únicamente con personas en las que confíes y dominen la técnica, para evitar daños verdaderos.3

Ahora, no todo gira en torno al dolor. Como decíamos, el BDSM es un abanico muy amplio y tiene muchas alternativas. Existen otras prácticas que no involucran dolor, como el role-playing (juego de roles), las cosquillas y los fetiches. El fetichismo es cuando se consigue la excitación erótica por medio de algún objeto o parte del cuerpo en particular. Existe una gran variedad, desde los pies, las orejas, los tacones, disfraces o alguna otra prenda de ropa, hasta el famoso golden shower (que involucra orina).3

También existe una práctica llamada tease and denial (“tentar y negar”) que consiste en llevar a tu pareja al borde del orgasmo y luego parar, evitando que alcance a llegar. Se provoca una y otra vez y, cuando al fin le permites llegar al orgasmo, ¡resulta muy intenso!2

Límites y consentimiento: ¿Y si no quiero llegar demasiado lejos?

Todos tenemos cosas que nos gustaría o estaríamos dispuestos a intentar, y otras que nos incomodan o están demasiado alejadas de nuestra zona de confort. Recuerda que nadie tiene que hacer nada que no quiera.

El lema del BDSM es “sano, seguro y consensuado”. Se pretende asegurar el bienestar físico y emocional de todos los involucrados, por medio de distintos acuerdos. A pesar de que parecería que el dominante ejerce todo el poder, se dice que el sumiso es quien verdaderamente controla la situación, ya que es quien marca las pautas y los límites.2

Antes de que suceda cualquier cosa, existe una negociación entre las personas involucradas. Se reúnen en un plano de igualdad (sin que uno tenga jerarquía sobre el otro) y hablan sobre las cosas que desean hacer y las que no. Comunican sus deseos, necesidades y miedos. Se ponen de acuerdo acerca de lo que va a suceder y hacen algo como un guión o un plan. Entonces, durante la sesión de juego, se apegan al plan. En el BDSM, no hay sorpresas. No se intenta algo nuevo que se les ocurrió en el momento sin haberlo hablado antes, para evitar que la persona se sienta agredida.2

También se ponen de acuerdo en una palabra de seguridad. De esta forma, si están en la sesión de juego y lo que está haciendo el dominante empieza a incomodar al sumiso, puede decir esa palabra para poner un límite y el dominante entiende que debe detenerse en ese instante, porque no se está sintiendo bien. Saber que tenemos una palabra de seguridad para detener cualquier situación incómoda quizás puede darnos más confianza.4

Cuidado posterior: ¿Me apapachas al final?

Después de una sesión de juego, se necesita algo llamado sexual aftercare. Se trata de un cuidado físico y emocional después de la sesión, donde la pareja pasa un tiempo juntos y hablan sobre su experiencia, sobre cómo se sintieron y lo que podrían mejorar en el futuro. Algunas personas prefieren acurrucarse. Otras le piden a su pareja que les traiga una bolsa de hielos para tratar sus heridas. El objetivo es que ambos se sientan cuidados, apreciados y en un espacio seguro.

¿Y si a mi pareja le gusta pero a mí no? ¿O al revés?

Nadie está obligado a practicar nada que no quiere. Recuerda que, si no te sientes cómod@, no tienes que hacerlo. Tampoco debemos avergonzar a ninguna persona por sus gustos y preferencias. Todos tenemos fantasías sobre diferentes cosas y, mientras sea consensuado, todo es válido. También hay cosas que podríamos preferir mantener únicamente en la fantasía.

Hay parejas que deciden intentar el BDSM juntos. Pueden negociar, establecer acuerdos e ir explorando poco a poco las cosas que les atraen o les da curiosidad probar. Si van paso a paso y se comunican el uno con el otro, pueden ir descubriendo lo que les gusta y lo que no.

Mientras tanto, hay otros que piensan que no tienen que hacer todo juntos como pareja y lo buscan por fuera de la relación. Puede suceder que la pareja le de la libertad al otro de explorarlo en otro lado. Una dominatrix famosa en Nueva York llamada Mistress Couple cuenta que ha recibido notas de las esposas de algunos de sus clientes, diciéndole “Gracias por la paliza que le diste a mi esposo la vez pasada. Se portó muy lindo y regresó a la casa a preparar la cena.”2 Curioso, ¿no?

Queda a la elección libre y consensuada de cualquier pareja y persona. Lo más importante es poder establecer un vínculo con comunicación y confianza, donde puedan expresar libremente sus deseos, necesidades, fantasías y límites.

Referencias

1Hills, R. (2019), “5 People Get Super Honest About Their BDSM Lifestyle”. Disponible en: https://www.cosmopolitan.com/sex-love/news/a35099/sex-talk-realness-bdsm/

2How Cum (2020), “BDSM is Chic (Mistress Couple & Rachel Sennet)” [Podcast]. Recuperado de Spotify.

3Saint, S. (2020), “A Very Sexy Beginner’s Guide to BDSM Words”. Disponible en: https://www.gq.com/story/bdsm-a-to-z

4Shameless Sex (2019), “#18 Kink 101” [Podcast]. Recuperado de Spotify.

5Wheeler, G. (2019), “What Is BDSM? A Sex Expert Reveals Exactly What It Means”. Disponible en: https://www.elitedaily.com/p/what-is-bdsm-a-sex-expert-reveals-exactly-what-it-means-8068256

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