Comunicación sexual: comunicación placentera

Por Ana Fernanda Galindo Carrasco

El tema del placer sexual femenino, ha sido, y sigue siendo un tema poco hablado, incluso podría considerarse como un tema tabú de la sociedad en la que vivimos y nos desarrollamos. Ahora bien, podría parecer que esto no tiene consecuencia alguna, pero el no comunicarnos sexualmente con nuestra pareja, genera represión en nuestra sexualidad

Es cierto que hablar acerca de la sexualidad es más difícil cuando eres mujer. Una de las principales razones es que dicho tema se encuentra condicionado a normas sociales. Lazar (2013) argumenta que, en nuestra sociedad, se ha establecido la creencia de que el deseo de la mujer no es tan importante o tan necesario como el del hombre, debido al poco conocimiento que se tiene acerca del primero. Lazar, explica que todos los niños juegan y exploran desde pequeños con su pene, y esta acción es vista como parte de su desarrollo y maduración e incluso, como algo gracioso, en cambio, las niñas, al tener los genitales ocultos no los exploran en la infancia y en caso de llegar a hacerlo, son regañadas; haciéndolas sentirse apenadas

La diferencia en la visión de la sexualidad femenina se debe a diferentes circunstancias, una de las más importantes es la religión, la cual juega un rol predominante en la sexualidad dentro de muchas culturas. El sexo puede llegar a ser un tema impensable y el placer recae en el pecado. A las mujeres se les asemeja a la Virgen María; tienen que vivir sin conocer lo que es el sexo y mantenerse vírgenes hasta el matrimonio. El placer es prácticamente inexistente y el sexo es permitido siempre y cuando tenga como fin la reproducción.

Otro de los grandes problemas ha sido que en nuestro país la educación sexual es escasa y deficiente y casi siempre se enfoca en el lado negativo o peligroso de la sexualidad; busca advertir acerca de las infecciones de transmisión sexual, de los embarazos prematuros y de una serie de riesgos que se pueden dar a partir de esto. Son pocas las veces que se habla acerca de las consecuencias y resultados positivos de la sexualidad y el placer que esta trae consigo. Asimismo, Yonika (2019), explica cómo las mujeres no se sienten seguras de expresar su sexualidad y sus deseos, debido al miedo de ser juzgadas por otras mujeres. Yonika, habla acerca de cómo en ocasiones somos las mismas mujeres quienes generamos la represión de nuestra sexualidad. Nos llamamos “zorras”, “ofrecidas”, “fáciles”, “putas” cuando una mujer expresa abiertamente y hace cumplir sus deseos sexuales. Este acto de juzgar a una mujer o culpabilizarla, priva a otras mujeres de poder expresarse y gozar de su sexualidad a su manera.

Es claro que a partir de todo lo anterior, el simple hecho de pensar o intentar hablar de satisfacción sexual, genera culpa y pena en las mujeres. Ahora bien, Loperena (2018), explica cómo es a partir de todo lo anteriormente planteado que comienzan a surgir los problemas sexuales a futuro en una pareja. Muchas mujeres esperan que sean sus parejas las que descubran su propio placer, y esto es un error, ya que nadie será tan eficaz en su búsqueda de placer como la mujer consigo misma. En la mayoría de las ocasiones, la mujer no expresa su deseo sexual, no porque no quiera, sino porque realmente no sabe qué es lo que la satisface ni qué es lo que le gusta. Esto no solo trae consecuencias para la mujer, sino también para la pareja que se siente pérdida e impotente de no saber qué es lo que está haciendo mal o qué debería de mejorar.

La buena noticia de todo esto es que como con cualquier otro tema tabú, cuando se empieza a hablar de ellos, dejan de ser tabú. De acuerdo con Galván (2019), hablar de las necesidades sexuales puede ayudar a que una pareja se una más no solo sexualmente, sino también emocionalmente; lo cual se convierte en un ciclo, ya que entre más unidad emocional puede llegar a haber más apertura sexual.

El significado de la satisfacción sexual y la vivencia de cada persona, son diferentes en cada pareja. Deben de romperse aquellos prejuicios que aún hoy existen hacia la mujer y su sexualidad y mantenerlos fuera de la relación para que se entiendan los deseos y necesidades de cada uno. Cardozo (2016), explica cómo la gran mayoría de los hombres se excitan muy rápido y quieren dirigirse al acto sexual de inmediato; cuando las mujeres aún no han disfrutado o se han excitado lo suficiente. Es entonces cuando la mujer puede llegar a sentirse frustrada y su deseo sexual disminuirá en próximas ocasiones. Se debe de comenzar por comunicar lo que le gusta y lo que no; ya que no todas las mujeres disfrutan de lo mismo ni se pueden seguir un método o patrón para su satisfacción.

De la misma manera, hay que romper con la rutina y lo tradicional. En una gran cantidad de parejas, el sexo ha pasado a ser algo del diario, rutinario; incluso puede haber horarios y momentos para la vida sexual de estas parejas, lo cual lo vuelve aburrido y metódico. No se rompe con este patrón por la costumbre y porque no se sabe cómo hacerlo, es más fácil no hablar del tema y esperar que con el tiempo algo cambie mágicamente. Álvarez (2014), aclara que a pesar de que puede no resultar fácil hablar de los deseos sexuales, puede resultar útil compartir con la pareja expectativas o pensamientos. La comunicación es la clave de una buena relación sexual; ninguna pareja es capaz de saber qué es lo que la otra persona espera o lo que te gustaría si no se le hace saber.

No es necesario sentarse a platicar de esto cada vez que se sienta necesario, hay maneras de comunicarse y aumentar el placer mientras que la pareja está el acto sexual o preparándose para este. El lenguaje no verbal dice más de lo que se cree, se puede guiar a la pareja colocando la mano en donde la persona desee, se pueden experimentar cosas nuevas; posiciones, juegos sexuales o añadir elementos tales como juguetes y comida. Realmente todo está en la manera de comunicarnos.

Referencias

Alvarez, C. (2014). Comunicación y sexualidad. Enfermería Global, (19). Disponible en:http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1695-61412010000200018

Cardozo, S. (2016). La comunicación sexual en la pareja. Comuna Mujer. Disponible en:https://www.comunamujer.com/la-comunicacion-sexual-en-la-pareja/ct_2678/

Galvan, P. (2019). Salud sexual de la mujer: cómo hablar sobre tus necesidades sexuales. Mayo Clinic. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es-es/healthy-lifestyle/sexual-health/in-depth/womens-sexual-health/art-20047771

Lazar, S. (2013). Placer sensual, excitación sexual y feminidad: apreciar la respuesta sexual femenina. Revista internacional de psicoanálisis, vol. 23(4). Disponible en: http://www.aperturas.org/articulo.php?articulo=347

Loperena, S. (2018). Identidad femenina: El cuerpo y la sexualidad de la mujer. Ciencia UAT, vol 4(3). Disponible en https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=441942919003

Yonika, M. (2019). Is Female Sexuality Really Repressed?. The Journal Blog. Disponible en: https://blog.usejournal.com/is-female-sexuality-really-repressed-2e698a9aec66

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