Hombres y VIH.

María Paula Navarro                                                                                             octubre, 2018

Hombres y VIH

Se estima que en la actualidad existen más de 225,000 personas que viven con VIH en nuestro país; de esta cifra, el 77% son hombres. La epidemia en México se mantiene estable y se encuentra que está concentrada en poblaciones clave; ejemplos de estas poblaciones son los hombres que tienen sexo con otros hombres (HSH) con una prevalencia de entre el 17.3% y el 20.7%, así como los hombres trabajadores sexuales (HTS) con una prevalencia del 18.2%. De la misma forma, se ha encontrado que a nivel mundial, los hombres que tienen sexo con otros hombre (HSH) son la población más afectada por el VIH.

Existen distintos factores que colocan a la población de HSH en riesgo de contraer VIH. La mayoría se infectan por medio de relaciones sexuales por vía anal sin protección; esta se ha clasificado como la actividad sexual de mayor riesgo para la transmisión de VIH. Durante este tipo de prácticas, la persona que penetra (insertivo) tiene menos riesgo de contraer VIH que el que recibe (receptivo). Otros factores que aumentan la probabilidad de transmisión son un mayor número de parejas sexuales, así como un mal uso del condón.

Debido a que los hombres gay y bisexuales conforman gran parte de la población de HSH,  se les recomienda hacerse la prueba de detección de VIH al menos una vez al año, en el caso de tener una vida sexual activa. Sin embargo, debido a la homofobia, estigma y discriminación, es fácil que los hombres homosexuales y bisexuales dejen de hacerse la prueba, y por lo tanto de buscar atención médica para prevenir o tratar el VIH.

De la misma forma que ocurre con otras enfermedades crónicas, en las personas afectadas por el virus del VIH existen repercusiones psicológicas que tienen que ver con la amenaza que el virus puede representar para la vida del individuo. Sin embargo, a diferencia de lo que sucede con otras enfermedades, se encuentra que en el caso del VIH, las repercusiones negativas en el estado psicológico de los pacientes están más relacionadas con los efectos negativos propios del estigma social y el rechazo que, tristemente, persisten en nuestra sociedad.

En los inicios de la pandemia, no se prestaba atención las afectaciones psicológicas y/o sociales, ya que el énfasis estaba puesto en los aspectos biológicos de la enfermedad. Sin embargo, con el transcurso del tiempo y bajo la influencia del modelo biopsicosocial, esta perspectiva se ha ampliado, considerando ahora aspectos psicológicos y sociales que se interrelacionan con aspectos biológicos, afectando así los procesos de salud. A nivel psicológico, la infección por VIH produce un fuerte impacto en la vida de los pacientes.

Ahora bien, debido a que la población más vulnerable a contraer este virus son los hombres que tienen sexo con otros hombres, se hace mucho énfasis al hablar de esta enfermedad en los hombres homosexuales y bisexuales, y se deja a un lado a la población de hombres heterosexuales que viven con este diagnóstico.

En el año 2003 se llevó a cabo en Chile un estudio cuyo objetivo fue evaluar las posibles diferencias entre distintos grupos portadores y no portadores de VIH. Se encontró que los hombres heterosexuales con diagnóstico de VIH presentan el nivel más alto de depresión y ansiedad en comparación con los siguientes grupos; hombres homosexuales sin diagnóstico de VIH, hombres homosexuales con diagnóstico de VIH, hombres heterosexuales sin diagnóstico de VIH, mujeres heterosexuales con diagnóstico de VIH y mujeres heterosexuales sin diagnóstico de VIH.

Uno  de los factores que probablemente influye en los altos niveles obtenidos en ambas variables es el prejuicio que existe, en nuestra sociedad y en el mundo en general, de que solo los hombres homosexuales pueden adquirir el VIH. Esta situación puede aumentar la carga emocional que conlleva esta enfermedad, y al mismo tiempo hace más difícil que los hombres heterosexuales puedan acceder a instancias de contención emocional fuera de su familia. La gran cantidad de estigmas y prejuicios sociales relacionados al VIH derivan en actitudes de rechazo a quienes padecen esta enfermedad.

De esta forma se puede observar que los efectos psicológicos negativos de esta enfermedad, a pesar de ser producto de varios factores, tienen mucho que ver con la parte social y con el gran rechazo que genera en la mayoría de las personas alguien que vive con el diagnóstico de VIH. Por lo tanto, además del tratamiento psicológico que cada persona con VIH requiere para ayudar a resolver su duelo, gran parte de la prevención de depresión y ansiedad en estos pacientes tiene que ver con la concientización de la población en general acerca de esta enfermedad para poder así eliminar el estigma que causa esta discriminación.

Referencias:

  1. https://infosida.nih.gov/understanding-hiv-aids/fact-sheets/25/81/el-vih-y-los-hombres-gay-y-bisexuales

  2. http://www.infocop.es/view_article.asp?id=1651

  3. http://www.redalyc.org/html/337/33740103/

  4. http://condesadf.mx/cifras-en-mexico.htm

  5. http://www.milenio.com/ciencia-y-salud/numeros-y-estadisticas-del-sida-en-mexico

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