¿¿¿Instinto Materno???

El embarazo planeado (y algunas veces también el que no fue previsto) puede significar gran alegría para la pareja, persona, o gente que participará en los cuidados del infante porvenir. Desde antes de la fecundación, quizá desde que la futura madre era aún una pequeña niña, fantaseaba con la idea de tener hijos: cómo serían estos física y emocionalmente, qué nombres portarían, y cómo será su relación con ellos. Estas fantasías de maternidad con las que la mujer (y muchos hombres) juegan a lo largo de su vida, dan paso a que la madre y el padre comiencen a comprender lo que significa ejercer la maternidad/paternidad y planeen cómo ellos lo harán si tienen un hij@.

Muchas veces estas fantasías juegan con los momentos “felices” de ser madre/padre, olvidando lo difícil que esto puede realmente llegar a ser. La sociedad tiende a pensar el embarazo como una promesa de felicidad perpetua a la mujer. El tener un hij@ en muchas ocasiones da valía a la mujer, pues ha cumplido con un exigente rol impuesto; el del maternaje. Así, muchas mujeres se embarazan esperando felicidad perpetua, desconociendo las dificultades detás de ser una madre lo suficientemente buena.

Los animales saben cuidar a sus crías instintivamente. Sin realmente conocer qué hacer, los animales logran que un porcentaje suficiente de la camada sobreviva para perpetuar la especie. A esto se le conoce como instinto materno, y equivocamente se cree que el humano también lo posee. Aunque sería equivoco negar que hay un componente biologico tras la maternidad que debemos reconocer como instinto materno, también se juegan otras cosas, a nivel inconsciente, que no permiten que la maternidad sea un ejercicio únicamente biológico y mecánico.

La nueva madre repite de modo inconsciente el afecto que su propia madre le dio cuando era niña. De este modo, si la (ahora) abuela fue cariñosa y afectiva con su hija, esta podrá serlo también con sus neonatos, pues así ha sido a lo largo de su vida. Por el contrario, si la abuela fue fría y descuidada con su hija, esta aprenderá a formar vínculos de apego ambivalente, que no le permitirán ser lo suficientemente afectiva con su hij@.

La nueva madre no debe confundir el ser lo suficientemente afectiva con su hij@ con el ser demasiado celosa de est@. Así, ella deberá encontrar un balance adecuado entre el brindar cariño a su hij@ y permitirle a este separarse paulatinamente de ella, encontrando su independencia, descubriendo lo que es estar sin su madre, pero sabiendo que puede encontrar afecto en ella si lo necesita. Lograr esto es sumamente complicado e imposible lograr perfectamente, sin embargo, cada madre deberá ser sensible a las necesidades de sus hij@s, sabiendo en qué momento estos requieren afecto y cuidado, y en qué momento es mejor permitirles ser independientes.

La depresión postparto suele ocurrir debido a la herida yoica que significa desprenderse de una parte de ellas mismas. El feto fue durante nueve meses (o la duración del embarazo) parte del cuerpo de la madre; parir significa separarse de una parte del cuerpo. Esta separación genera un duelo que, si no es bien resuelto, generará un sentimiento de depresión en la nueva madre. Es probable que la nueva madre, deprimida, requiera afecto de sus seres queridos, siendo incapaz de brindarle a su hij@ el afecto que este necesita.

Lo más importante es comenzar a reconocer lo dificil que resulta ser madre. El instinto materno no existe por su cuenta, y las madres deben aprender a brindar a sus hij@s los afectos que estos requieren dependiendo de la relación que tuvieron en el pasado con sus propias madres. Es necesario admitir que las fantasías idealizadas de lo que significa ser madre/padre no son reales, pues omiten sentimientos de enojo hacia los hijos. Hay que encontrar una perspectiva más realista acerca de lo difícil que es ser madre/padre y reconocer que es imposible ser un cuidador perfecto para el hij@. Solamente así podremos comenzar a pensar la maternidad como es, y no presionar a las madres para que logren exigencias imposibles.

2 vistas