Mitos y realidades de la masturbación femenina

Por: Regina Mendieta Fernández

“Masturbarse es malo”

“Si te masturbas, cuando tengas relaciones ya no vas a sentir el mismo placer”

“Masturbarte puede dejarte estéril”

“La masturbación es cosa de hombres, las mujeres no lo hacen”

“Si te masturbas, después no vas a poder tener un orgasmo”

“La masturbación es sólo para adolescentes”

“La masturbación se puede convertir en un vicio o adicción”

Estos son algunos de los comentarios que se escuchan por ahí sobre la masturbación femenina. Pero creo que, como todo en la vida, es importante informarnos sobre lo que es realidad y lo que no. Es por esto por lo que, en este blog, vamos a poder descubrir cuales son las realidades sobre la masturbación en mujeres, ya que vamos a encontrar datos sorprendentes.

Primero lo primero, según Mc. Cary, la masturbación se define como todo acto autoestimulatorio que tiende a producir o incrementar la satisfacción sexual. La masturbación tiene un origen evolutivo y es que proviene de la tendencia biológica normal y adaptativa a examinar, manipular, limpiar e incidentalmente, estimular los órganos sexuales externos. Esto quiere decir que la masturbación es una práctica que ha existido desde principios de la historia. Es erróneo pensar que es una práctica reciente o un “invento” de la sociedad moderna. 

Sobre el mito de que la masturbación es solo cosa de hombres, hay evidencia presentada en un reporte de Kinsey realizado en 1953, que indica que el 92% de los hombres afirmaban masturbarse. Pero… ¡El 63% de las mujeres afirmaron lo mismo! Es real que la masturbación en las mujeres es un tema más tabú, ya que se habla menos de ello, pero eso no quiere decir que no pase o que las mujeres no lo hagan. De hecho, en una investigación de Masters y Johnson realizada en 1966, decía que muchas mujeres describieron que los orgasmos logrados a través de la masturbación eran fisiológicamente más satisfactorios que en el coito. Y hablando de esto, sobre el mito de que las personas que se masturban tienen más dificultad para llegar al orgasmo en el coito con la pareja, Mc. Cary volvió a hacer de las suyas y desmintió el mito en 1983, describiendo que el 31-37% de las mujeres que nunca se habían masturbado antes de empezar a tener una vida sexual activa en pareja, no pudieron llegar al orgasmo durante el primer año. En cambio, sólo un 16% de las mujeres que, si se habían masturbado antes, no lo lograban.

Creo que podemos concluir que la masturbación tiene muchos beneficios para la satisfacción y el placer de la vida en pareja, lejos de que la perjudique. 

Sobre el rumor de que la masturbación es algo sólo para adolescentes, también te tengo noticias. Según Kinsey, entre un 28% y un 37% de las mujeres comienzan a masturbarse cerca de los 14 años. Pero… ¿qué crees? También se encontró que durante la vida adulta es una práctica que se realiza con frecuencia, estimando un promedio de 70 prácticas masturbatorias al año en hombres. Y cuando se llega a la vejez, ¿la masturbación acaba? FALSO. Star y Weiner publicaron que de los 60 a los 69 años, 47% de las mujeres se masturban. Y algo que tal vez te impacte más, que de mujeres de los 80 a los 89 años, el 34% de ellas se masturba. Como podremos ver, las ganas no se acaban.

Ahora bien, el mito que tal vez podría tener más lógica o que podría acercarse más a una realidad, es que una masturbación excesiva puede no llegar a ser saludable. ¿En qué situaciones? 

Cuando la masturbación es usada como la única o la mayor fuente de satisfacción o alivio de tensión, causando un aislamiento social. Pero cabe recalcar que cuando se presenta esta masturbación excesiva, suele ser un síntoma de trastornos psicológicos o psiquiátricos tales como abuso sexual, abuso de alcohol u otras sustancias, depresión, ansiedad y en casos más graves, síntoma de psicosis o hipomanía. Pero no te asustes, aún en estos casos, es posible tratarlo por medio de terapia conductual o con algún tipo de fármaco.

Entonces, para finalizar con este blog, creo que la conclusión global de este tema es que la masturbación, a pesar de ser un tabú, es una forma de experimentar la sexualidad que acompaña tanto a hombre como mujer hasta sus últimos días. Sin mencionar que la masturbación, frecuentemente, es una forma para tratar y curar ciertas disfunciones sexuales. 

Así que ya sabes, masturbarte de forma privada (a solas) y sin interferir en tus relaciones sexuales, es algo normal. Aunque también es normal si no lo quieres hacer por cuestiones de creencias religiosas y si te sientes sexualmente satisfecha. Todo depende de ti y con lo que te sientas cómoda.

Espero que leer este blog te haya dado información útil y sobretodo, que haya desmentido todos los mitos que habías escuchado. Recuerda que siempre es importante informarse de fuentes confiables.

Fuentes:

Bardi, A., Leyton, C., & Martinez, V. (n.d.). Masturbación: mitos y realidades, 1–7.

Dexter McCromick, K. (2002). Masturbación: del estigma a la salud sexual. Planned Parenthood, 1–14.

Espitia Rozo, J., & Torres Monsalve, Y. V. (2017, May). La masturbación, una práctica común en adolescentes. Psicología y Sexualidad, 1–82.

Guarín-Serrano, R., Mujica-Rodríguez, A. A. M., Cadena-Afanador, L. D. P., & Useche-Aldana, B. I. (2017, September 20). Una mirada a la masturbación femenina: estudio descriptivo transversal en mujeres universitarias del área metropolitana de Bucaramanga, Colombia, 63–68.

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