Sin Tabú: Tus ovarios con quistes y Tu

Por: Cristina Lozano Marroquín

Existe una gran diversidad de enfermedad médicas-ginecológicas que afectan a un gran porcentaje de mujeres. Pero, más allá de las implicaciones médicas y fisiológicas, ¿qué es lo que sucede a nivel emocional, interpersonal y psicológico? ¿Afectan la sexualidad?

Una de estas enfermedades es el síndrome de ovarios poliquísticos (SOPS), que existe en un 5 a 10% de las mujeres a nivel mundial. Personalmente, yo soy una de esas mujeres. Este síndrome se caracteriza por un conjunto de síntomas como quistes en los ovarios, irregularidad en la menstruación, un nivel alto de andrógenos (hormonas sexuales masculinas) e infertilidad. En la mayoría de los casos va asociado a síntomas físicos como vello excesivo en el cuerpo, acné y aumento de peso, al igual que se relaciona con enfermedades como diabetes e hipertensión (Koneru, 2019).

Sin embargo, más allá de las consecuencias físicas de este síndrome, existen diversas consecuencias emocionales. Según Koneru (2019), diversos estudios, en diferentes países, han encontrado que depresión y ansiedad se asocian frecuentemente con este síndrome. Por otro lado, se ha asociado también a conflictos en la autoestima, el deseo sexual, la satisfacción sexual y la identidad de las mujeres que lo padecen. ¿Y esto porqué?

Según Tahereh Eftekhar que realizó una investigación en el 2014, se ha identificado que los cambios en la apariencia física, a causa del síndrome, tienen un efecto negativo en la satisfacción sexual de estas mujeres. Esto se da porque su “identidad femenina” se ve afectada al tener vello en el cuerpo, aumento de peso e infertilidad.

Similarmente, Kowalczyk (2015) menciona que las mujeres con SOPS se consideran “malas parejas sexuales”, más frecuentemente que mujeres que no padecen este síndrome. Nuevamente, explica que esto se debe a los cambios en el cuerpo de las mujeres, específicamente el vello corporal y un índice de masa corporal alto (IMC). Similarmente, Koneru (2019) menciona que este IMC puede tener impacto en las fantasías y pensamientos sexuales y por ende en el deseo, por lo que impacta en la lubricación y otros procesos de la excitación a nivel fisiológico.

Por otro lado, esta percepción que tienen las mujeres con SOPS de sí mismas impacta en su vida de pareja, pues se ha encontrado que la satisfacción de la vida sexual de las mujeres y sus parejas, se encuentra más abajo que de personas que no lo padecen. Esto en parte sucede por la disminución en el deseo de las mujeres por iniciar un contacto sexual, pero también por la infertilidad que existe frecuentemente con estos casos (Eftekhar, 2014).

En ocasiones, se cree que la sexualidad es solamente el coito y existe solamente para la reproducción. Por esto, es común que cuando se dé un diagnóstico de infertilidad, la frecuencia de las relaciones sexuales disminuya (Eftekhar, 2014). Por otro lado, las relaciones sexuales se pueden tornar en una tarea o un peso, por lo que las ideas hacia la sexualidad se vuelven negativas y afectan a la pareja (Koneru, 2019). Por último, la infertilidad puede impactar en las metas de la mujer sobre tener una familia y le puede dar la sensación de que su cuerpo la ha traicionado, volviendo la experiencia sexual más negativa (Adam, 2019).

Al final, ¿qué se puede hacer?

Como se ha mencionado, las principales problemáticas que existen en las mujeres que padecen estas enfermedades relacionadas con su sexualidad es por la concepción existente de feminidad, las exigencias de ser mujer y las expectativas que tienen las propias mujeres sobre su cuerpo, su proyecto de vida y sexualidad.

En primer lugar, el tratamiento de estas enfermedades no debería ser solamente médico o fisiológico, sino también psicológico para trabajar estas expectativas de ser mujer y los cambios en el cuerpo (Koneru, 2019). Por otro lado, Eftekhar (2014), encontró que mientras más alto es el nivel educativo de las mujeres, menor es el impacto de SOPS en su sexualidad. Por lo que, hablar del síndrome, sus efectos y de lo que significa ser mujer, puede tener efectos positivos.

Por esto, es fundamental eliminar la definición homóloga que existe sobre la feminidad y lo que significa ser mujer (Smit, 2019). El género femenino o ser mujer va más allá de cumplir con ciertas apariencias y ciertas funciones, las cuales se pueden ver afectadas en estas enfermedades como la posibilidad de tener hijos biológicos, tener un cuerpo delgado y sin vello, entre otros.

La diversidad existe y es imposible definir a un género o una identidad por ciertos elementos. Todas las mujeres tienen derecho a conectarse con su cuerpo, sentir deseo, placer y satisfacción sexual, sin importar la condición que tengan.

Referencias

Adams, R. (2018). Everything You Need To Know About Having Sex With PCOS. Refinery. Disponible en: www.refinery29.com/amp/en-us/2016/01/100090/sex-pcos-treatment

Eftekhar,T. Sohrabvand, F. Zabandan, N. (2014). Sexual dysfunction in patients with polycystic ovary syndrome and its affected domains. Irianan Journal of Reproductive Medicine. 12(8): 539–546. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4233312/

Koneru, A. (2019). Polycystic Ovary Syndrome (PCOS) and Sexual Dysfunctions. Journal of Psychosexual Health. 1 (2), 154-158. https://doi.org/10.1177/2631831819861471

Kowalczyk R, Skrzypulec-Plinta V, Nowosielski K, Lew-Starowicz Z.(2015). Sexuality in women with polycystic ovary syndrome.Ginekol. 86(2):100-106. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/m/pubmed/25807833/

Smit, A. (2019). What living with PCOS has taught me about my gender identity and sexuality. Women’s Media Center. Disponible en: https://www.womensmediacenter.com/fbomb/what-living-with-pcos-has-taught-me-about-my-gender-identity-and-sexuality

#sexualidaddelamujer #placersexual #sexualidad #ginecologia #ovariospoliquisticos

1 vista